Pence, en el Congreso.
Reuters
Trump había reclamado a Pence que impidiera la certificación de la victoria de Biden.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, rechazó este martes activar la 25ª enmienda de la Constitución para apartar a Donald Trump de la presidencia antes de que expire su mandato.

En una carta remitida a la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, Pence declaró: "No creo que ese curso de acción sea en el mejor interés de nuestra nación o consistente con nuestra Constitución".

La presión sobre Pence había aumentado después de que el 6 de enero una muchedumbre de partidarios de Trump asaltara el Congreso de Estados Unidos cuando estaba reunido para certificar la victoria de Joe Biden en las elecciones.

Los demócratas acusan a Trump, que se dirigió a los asaltantes aquel día, de haber incitado una "insurrección" y habían reclamado a Pence que activara la 25ª enmienda constitucional, que permite apartar al presidente del cargo cuando el vicepresidente y otros 8 miembros del gabinete declaran que no está en condiciones de cumplir con sus responsabilidades.

Pelosi había anunciado que si Pence no daba ese paso, la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes sometería a votación el miércoles un nuevo "impeachment" contra Trump, lo que lo convertiría en el primer presidente de la historia que afronta dos veces el juicio político que contempla como máximo castigo su destitución.

En su carta a la líder demócrata en la Cámara, Pence recuerda, sin mencionar a Trump, que no se plegó a las "presiones" para que bloqueara la certificación de la victoria de Biden.

"La semana pasada no cedí a la presión para que ejerciera el poder más allá de mis facultades constitucionales para determinar el desenlace de la elección, y no cederé ahora a los esfuerzos en la Cámara de Representantes para jugar partidas políticas en un momento tan serio para la vida de nuestra nación", señala la misiva.

La negativa de Pence cierra casi definitivamente la puerta a una de las vías que se habían discutido para que Trump salga del poder antes del 20 de enero, cuando se debe inaugurar la presidencia de Biden.

Pero después del intento violento de sus partidarios de interrumpir la actividad del Congreso, que dejó cinco muertos, los demócratas no quieren esperar y buscan que Trump, a quien Pelosi conisdera un "desequilibrado", deje la Casa Blanca lo antes posible.

Guardia Nacional deslegada en Washington.
EPA
Los incidentes del pasado 6 de enero han obligado a reforzar la seguridad de cara a la inauguración de Biden.

Les queda la vía del juicio político, que en Estados Unidos se compone de dos fases fundamentales, la acusación o "impeachment", que aprueba por mayoría simple la Cámara de Representantes. Y al Senado corresponde la fase del juicio propiamente dicho y eventual condena por mayoría de dos tercios.

Un grupo de parlamentarios demócratas ya introdujeron esta semana el artículo de "impeachment" contra el presidente por "incitación a la insurrección".

En el intento anterior el año pasado, tras ser aprobado el "impeachment" en la Cámara de Representantes, la mayoría republicana en el Senado exoneró a Trump y le permitió continuar en el poder.

La crisis política en Estados Unidos sigue, en cualquier caso, envuelta en la incertidumbre. En el caso de que el "impeachment" salga adelante, dados los plazos, es poco probable que el juicio en el Senado pudiera resolverse antes de que el mandato de Trump expire en unos pocos días.


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