Génesis, gladiador y capitán del equipo rojo, abrió las puertas de su casa, nos mostró el día a día y con lágrimas recordó los esfuerzos y días difíciles que vivió en Santa Cruz, donde llegó desde Brasil para estudiar medicina.

Se encuentra en el último tramo de su carrera de medicina y es un apasionado por los ejercicios. Pero no todo ha sido color de rosa, pues pasó días complicados como la pérdida de sus abuelos, quienes lo apoyaron para ingresar al programa. 

Su máximo orgullo es su mamá, ella logró terminar su carrera de enfermera a sus 38 años y su papá sigue trabajando todos los días para apoyarlo. 

"Gracias a los bolivianos que me abrieron las puertas de su corazón", dijo y recordó "a mí no me da vergüenza decir que pasé hambre". 

Le envió un mensaje a su abuela. "Te prometí que iba a ser campeón y no pude lograrlo la primera vez, si esta vez lo logro quiero dedicártelo", exclamó. 

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