Los ojos de Tatiana se llenaron de felicidad cuando vio entrar a su pequeña Aitana al camarín, en la previa a la gran final de Calle 7.

La pequeña, de solo nueve meses, llegó junto a sus familiares para acompañar a la gladiadora del equipo Amarillo quien recibió el apoyo de sus allegados que le brindaron besos y mucho cariño.

Vino mi visita especial, mi hijita, mi pilar fundamental para poder apoyarme”, dijo Tatiana que también señaló que en la previa “hay mucha ansiedad, sentimientos encontrados. "Espero poder pasar a la final, que Dios me acompañe”.

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