Con un moderno dispositivo que incluye un escáner laser que fue montado en un helicóptero, investigadores del Instituto Arqueológico Alemán lograron descubrir asentamientos, hasta ahora desconocidos y por tanto no explorados, de la cultura prehispánica Casarabe en los llanos de Mojos, en Beni. 

Terrazas o lomas artificiales de cinco metros de altura y hasta 22 hectáreas de largo, sobre las que se asientan estructuras ceremoniales en forma de “U” y pirámides cónicas de hasta 22 metros de altura, son algunos de los descubrimientos que encontraron los investigadores.

Además, en la zona se halló una enorme infraestructura de gestión de agua, compuesta por canales y embalses que completa el sistema de asentamiento, detalla el reporte de los científicos publicado el miércoles en la revista Nature. 

El descubrimiento se realizó en el mosaico de sabana-bosque de los Llanos de Mojos, suroeste de la Amazonía.




“La disposición arquitectónica de los grandes asentamientos indica que los habitantes de esta región crearon un nuevo paisaje social y público a través de la monumentalidad”, explica el reporte.

Los investigadores explican que lo complejo del lugar se compara con las culturas andinas y “son de escala mucho mayor que los asentamientos sofisticados e interconectados del sur de la Amazonía, los cuales carecen de arquitectura cívico-ceremonial-monumental”.

“Nuestros resultados indican que el patrón de asentamiento de la cultura Casarabe representa un tipo de urbanismo tropical de baja densidad que no ha sido descrito previamente en la Amazonía”, señala el informe.

¿Cómo realizaron el estudio?

El Instituto Arqueológico Alemán explica que para el estudio se cartografiaron un total de 200 kilómetros cuadrados distribuidos en 6 áreas inconexas de diferente tamaño del área de la cultura Casarabe.

Para el estudio se utilizó tecnología Lidar (Light Detection and Ranging), que cuenta con un sensor laser que fue acoplado a un helicóptero mediante un soporte personalizado. Los vuelos se hicieron a una altitud de 200 metros sobre el nivel de suelo y a una velocidad aérea de 45 nudos. 

Las misiones se realizaron en franjas paralelas de 200 m, con un 50% de superposición, detalla el instituto alemán.


Comentarios