Tras conocerse que existe un registro de 21 tucanes atacados los últimos tres meses en Santa Cruz, desde la Gobernación alertaron el daño a la fauna silvestre es penado con cárcel. 

“Todo lo que es tráfico, tenencia o comercio de fauna silvestre es considerado daño al patrimonio natural de Bolivia y esto tiene una pena de hasta seis años de cárcel”, explicó Claudia Venegas, coordinadora del Programa de Biodiversidad de la Gobernación.

Venegas agregó que no debería extrañar la presencia de fauna silvestre cerca de la ciudad, dado el acelerado crecimiento urbano, lo que obliga a estos animales sean observados especialmente en zonas periféricas. 

No los alimenten, no los capturen, los animales silvestres no son mascotas y debemos respetar su espacio”, agregó.