La dirección de Zoonosis de la Alcaldía busca ha tratado de contactarse con los dueños del canal para ponerlo en aislamiento y evaluar si tiene rabia. Advierten que si los propietarios del animal se resisten a recibirlos acudirán con la Fiscalía. 

“Una comitiva llegó hasta el barrio Guapurú, pero no fuimos atendidos por los dueños del can. Vamos a volver a notificar, si hay renuencia, regresaremos con la Fiscalía”, advirtió Romeo Amorín, director de Zoonosis de la Alcaldía.

La preocupación de esta dependencia municipal es que el animal pueda tener rabia, por ello quieren aislarlo y si no presenta ningún síntoma, después de 14 días será devuelto a los dueños. 

Tras la cirugía que se le practicó el menor, desde el centro de salud donde fue atendido tenían previsto darle de alta este viernes; sin embargo, su madre indicó que no podía pues tenía cuentas por pagar.

“Me dijeron que mi hijo ya se podía ir, pero tengo que pagar 1.200 dólares de la cirugía, además de los gastos de internación. La dueña del animal solo nos dio 300 dólares”, explicó Evelyn Solar, madre del menor. 

El animalista Sandro Fernández explicó que existe una ley que penaliza las agresiones de las mascotas que fue promulgada en agosto de 2014. 

La ley sanciona como lesiones gravísimas con privación de libertad entre dos a cuatro años”, explicó.

Fernández asegura que las autoridades municipales también son responsables en este caso pues no aplican la ley. “El alcalde debería ser procesado por incumplimiento de deberes desde el 2014”