El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) comenzó con la implementación y utilización de la firma digital para los trámites penales. Esta medida es aplicada con el objetivo de reducir la burocracia, que era uno de los factores de la retardación de justicia en el país.

El plan está enmarcado en la ley 1173 que dará legitimidad y legalidad a los documentos digitales. Es impulsado por la Agencia para el Desarrollo de la Sociedad de la Información en Bolivia (ADSIB).

Ya se aplica en Sucre la sede del TSJ donde los litigantes hacen el uso de la firma digital para presentar sus demandas, recursos y otros papeles. 

"El Tribunal (Supremo de Justicia) está aceptando documentos con firma digital al interior en sus procesos y eso permite tener una optimización de los trámites", dijo Vladimir Magne, director de ADSIB.

La firma digital consiste en una certificado virtual que valida los trámites vía internet y en la que se usa claves que solo el usuario posee.

Según Magne, este mecanismo conlleva muchos beneficios, entre ellos la transparencia. "Se reduce bastante la corrupción porque ya no hay el encuentro físico entre las personas, litigantes y lo operadores de justicia. Es un tema estrictamente electrónico", explicó.

Anteriores experiencias

El director de ADSIB explica que hay experiencias favorables como la del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, que ya sabe de utilizar este sistema. "Todas las instituciones del Estado han enviado sus estados financieros con firmas electrónicas y eso ha permitido que no se hagan las filas", sostuvo.

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