Cargados de mucha fe y devoción familias comenzaron a llegar hasta Quillacollo, en Cochabamba, para visitar a la virgen de Urkupiña.

Con réplicas de la virgen, de todo tamaño y color, las personas piden salud y trabajo, recordando que por la pandemia del coronavirus varias familias quedaron con problemas.

Don Crispín llegó hasta el santuario desde Santa Cruz, dijo sentirse emocionado por visitar a la virgen. “Nos da mucho cariño. Ahora venimos a pedir por toda la enfermedad, le vamos a pedir que pare todo esto (la pandemia)”, explicó.

La señora María llegó temprano por la mañana desde Chuquisaca, al ingresar al santuario derramó unas lágrimas. “Más que todo pido salud para todos. Para la familia y para las personas que quedaron desamparadas. Ella (la virgen) me dio todo. Alivio y mucha esperanza, solo hay que tener fe”, comentó.


Desde Montero, en el departamento de Santa Cruz, llegó una pareja que visitaba por primera vez a la virgen de Urkupiña, a ella le pidieron salud y trabajo “para salir adelante”.

Este año por la pandemia, al igual que en 2020, se suspendieron las actividades folclóricas y otros eventos. Piden, a las personas que visiten Quillacollo, hacerlo con las medidas de bioseguridad. 

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