Cada año miles de cochabambinos y personas de todo el país llegan a Quillacollo para expresar su devoción a la Virgen de Urkupiña. Juana Peredo, una jefa de hogar, y Antonio Aquino, vocalista del grupo Ayna son solo una muestra de la devoción que le tienen familias enteras.

Se ha vuelto una tradición para Antonio Aquino dedicarle una de sus composiciones a la Virgen de Urkupiña. Él recuerda que su devoción se inició hace muchos años, cuando solía acudir con su papá a la misa del alba a las 5:00 y luego llegaban hasta el calvario donde sacaban piedras que debían devolver al año siguiente, un ritual entre los devotos.

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El 2017 Antonio le dedicó por primera vez una composición a la Virgencita de Urkupiña. Fue la morenada La Pastorcita, desde entonces cada año crea algo nuevo como parte de su devoción.

El 2018 compusimos el tinku Mamitay Orkopiña, el 2019 le dedicamos Ciudad Santuarium, mientras el 2020 y el 2021 hicimos una plegaria por cada año”, explicó Antonio.

La señora Juana Peredo también es fiel devota. Tiene una imagen de la Virgencita en su hogar. “Ella nos cuida, nos da bendiciones, trabajo, nos da todo, le tengo mucha fe”, señaló.

Cada año Juana le organiza una misa y se ha convertido en una oportunidad para que toda su familia se reúna.

Le cambiamos de ropita, le ponemos flores y velas”, señaló.

Juana y Antonio son solo una muestra de la devoción que le tienen miles de cochabambinos y personas alrededor del mundo a la Virgencita de Urkupiña.

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