Ademir Vargas, administrador del local ubicado en la Avenida Siglo XX donde se llevo a cabo la fiesta que fue intervenida la noche del jueves 6 de enero en Cochabamba reveló que existe autorización por parte de la alcaldía municipal para la realización del evento.

Los permisos se habrían tramitado desde el día lunes 4 de enero, mismo que se otorgó como salón de eventos, pero no para realizar una fiesta masiva señaló el administrador del local, Ademir Vargas, en entrevista con Unitel.

El administrador del local señala que tanto ellos como los organizadores tenían permiso otorgado por la intendencia y que luego canceló dicha autorización pero que la decisión fue comunicada solo a los organizadores de la fiesta y no así a los administradores del local.

Vargas señala que la avalancha de gente fue provocada por la guardia municipal de cochabambina y que, tras que se sobrepasó el límite de personas permitidas para la fiesta, apagaron las luces para retirar a las personas del lugar quienes se alteraron cuando el personal de la alcaldía ingresó a intervenir el evento.

Por su parte, el intendente municipal, Luis Enrique Navia, confirmó que la fiesta intervenida sí tenía la autorización para realizarse con conjuntos en vivo ya que el permiso fue dado el 5 de enero, cuando aún eran permitidas las fiestas, y que la prohibición llegó recién el jueves 6 de enero a medio día cuando se dictaron las nuevas medidas de restricción.

Navia indica que, mientras eran permitidas las fiestas, el personal de la alcaldía verificaba que las mismas cumplan con el aforo de personas establecido y con las medidas de bioseguridad.

El intendente señala que el permiso de realización del evento se solicitó como fiesta de pasante de una virgen y afirma que el culpable de lo sucedido es el administrador del local porque no fiscalizó que se cumpla el aforo de personas, el cumplimiento de medidas de bioseguridad además de que se permitió el ingreso de menores a un lugar donde se expendía bebidas alcohólicas.

Luis Enrique Navia, intendente municipal, desmiente las declaraciones del administrador del local, Ademir Vargas y señala que se le comunicó tanto al administrador, como a los organizadores de la fiesta, que la realización de la misma quedaba prohibida y que a pesar de ello aún llevaron a cabo el evento.

Navia cuestiona las declaraciones de Vargas que señalan a la guardia municipal de ser los provocadores de la avalancha e indica que las imágenes transmitidas en vivo por televisión muestran cómo sucedieron los hechos, además informó que ya se iniciaron acciones legales contra los organizadores de la fiesta.

El intendente municipal indicó que los operativos continuarán en cumplimiento a la ordenanza municipal que prohíbe las fiestas y restringe la circulación hasta la media noche esto ante el aumento disparado de contagios de Covid-19 en Cochabamba.

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