La polaca Iga Swiatek, N.1 mundial, cumplió los pronósticos que le daban como gran favorita al título de Roland Garros, y este sábado derrotó en la final a la joven estadounidense Coco Gauff (18 años) por 6-1 y 6-3 para levantar su segunda copa Suzanne Lenglen.

Con esta victoria, lograda en apenas 1 hora y 8 minutos, Swiatek ha ganado 35 partidos consecutivos, igualando la mejor racha en el siglo XXI que tenía la estadounidense Venus Williams desde el año 2000, superando las 34 de Serena Williams, y ha conquistado los últimos seis torneos que ha disputado.

"Podría parecer raro, pero de lo que estoy más orgullosa es que con esta 35ª victoria, en algo lo he hecho mejor que Serena. Siempre quise tener algún récord y es complicado después de la carrera que ella tuvo. Y quizá la racha va a seguir alargándose...", explicó en conferencia de prensa.


Swiatek (21 años), que ganó por primera vez Roland Garros en 2020, en la edición aplazada al otoño europeo por la pandemia, sucede en el palmarés a la checa Barbora Krejcikova, eliminada en esta edición en primera ronda por la francesa Diane Parry.

"Es diferente porque esta vez me sentía preparada para lo que podía llegar. Me había preparado mejor. Hace dos años fue todo más agitado y cuando gané estaba confundida porque nunca había creído posible ganar un Grand Slam. Ahora es fruto de un trabajo muy duro", dijo Swiatek.


Ante los periodistas, la joven jugadora polaca se mostró más tranquila que cuando recibió la copa, momento en el que rompió a llorar. "Le he dicho a Coco que no llorase y me he puesto yo a llorar", bromeó al tomar le micrófono para dirigirse a los espectadores de la Philippe Chatrier.

"¡Sed fuertes!"

"Estás haciendo un trabajo magnífico. A tu edad yo estaba en mi primer año en el circuito y no sabía muy bien lo que estaba haciendo. Tú seguro que lo sabes", dijo a su rival, que también rompió a llorar tras el partido.

"Felicito a Iga, lo que estás haciendo en el circuito estos últimos meses es increíble. Espero que podamos jugar más finales y que yo pueda ganar una", dijo por su parte la norteamericana.

Swiatek, que ha jugado todo el torneo con dos cintas en la gorra con los colores (azul y amarillo) de la bandera de Ucrania, aprovechó su discurso para mandar un mensaje a los ucranianos, en conflicto con Rusia desde finales de febrero.

"Quisiera decir algo a los ucranianos. ¡Sed fuertes! La guerra sigue ahí y la gente está sufriendo. Desde que hice mi discurso en Doha (tras ganar el torneo en febrero), acababa de empezar (la guerra) y deseaba que en el siguiente torneo la situación hubiese mejorado... Aún lo sigo esperando". 

Indiscutible N.1 mundial

Tras la retirada de la australiana Ashley Barty en marzo, Swiatek ascendió a la cima del tenis femenino mundial y está imparable desde que ocupa el N.1 de la clasificación WTA, como volvió a demostrar en este torneo, en el que ganó todos sus partidos en dos sets, salvo el de cuartos de final ante la china Qinwen Zheng.

El partido apenas tuvo historia. Con dos 'breaks' de entrada ante una nerviosa Gauff, que jugaba su primera final de un Grand Slam, Swiatek se colocó 4-0 a favor y cerró el set en apenas 35 minutos.

La dinámica pareció cambiar al inicio del segundo set, cuando Gauff rompió el servicio de su rival en el primer juego, pero Swiatek solo tardó tres más en recuperar el 'break' y otros dos más en adquirir la ventaja suficiente para levantar la copa.

Gauff pagó la inexperiencia en partidos de este tipo y su servicio sangró demasiado como para aspirar a plantar cara a Swiatek, ganando solo 25 puntos de 57 con su saque.

Arévalo hace historia

El otro gran título que se jugó este sábado fue la final del doble masculino, en la que el salvadoreño Marcelo Arévalo, haciendo pareja con el neerlandés Jean-Julien Rojer, se convirtió en el primer tenista centroamericano en ganar un título de Roland Garros.

Arévalo (31 años) y Rojer (40) vencieron al croata Ivan Dodig y al estadounidense Austin Krajicek, por 6-7 (4/7), 7-6 (7/5) y 6-3 en una disputadísima final de tres horas de duración, disputada en la Philippe Chatrier, la pista principal del torneo parisino.

"Siempre soñé con ganar un torneo de este tipo, pero lo veía tan lejos que nunca pensé que tendría la oportunidad de ser campeón de un Grand Slam. Es el ejemplo de que si trabajas duro, los sueños se hacen realidad", admitió el salvadoreño.

"Uno de mis objetivos como tenista era dejar un legado a los niños salvadoreños, que viven en condiciones muy difíciles y muchos no van por el buen camino, para que a través del deporte puedan perseguir sus sueños", añadió orgulloso Arévalo.

El domingo echará el cierre la edición 2022 de Roland Garros con la final masculina, en la que el español Rafael Nadal buscará su 14º título ante el noruego Casper Ruud, que luchará por su primer torneo del Grand Slam.


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