El astro del fútbol Diego Armando Maradona, quien murió este miércoles por un paro cardíaco, fue un férreo defensor de la práctica del fútbol en la altura y en 1994 estuvo a punto de fichar para el Bolívar de Bolivia.

"Yo quería venir a jugar en Bolívar. ¿Cómo no voy a querer? Además, aclaro que no le tengo miedo a la altura.

Si Dios metió a Bolivia en este lugar, hay que respetarlo; así de simple", dijo Maradona en una entrevista con el rotativo El Nuevo Día en marzo de 2004, 10 años después de las frustradas negociaciones con el club boliviano.

El Pelusa, como se le conocía coloquialmente, estuvo varias veces en Bolivia. Su apuesta por el Bolívar se frustró porque un castigo de la FIFA lo sacó de las canchas por un año debido a que dio positivo al examen de doping durante el Mundial de 1994 en Estados Unidos.

Con todo, el fútbol boliviano lo recuerda con emoción por el cariño que tuvo en favor de la práctica del deporte en la altura.

"No estoy de acuerdo con los que dicen que a Bolivia hay que sacarla de los torneos porque juega en la altura. ¿Sacarla?,¿Por qué? ¿Si yo te saco de tu casa, qué pasa?", reflexionó al mundo del fútbol que hoy llora su muerte.

El recuerdo menos grato para Maradona en La Paz fue cuando regresó como técnico de la selección de Argentina. Fue en abril de 2009 cuando la albiceleste se llevó una goleada histórica (6-1) de parte de Bolivia.

Ni en esa ocasión culpó a la altura y dijo que el resultado fue debido al buen juego de Bolivia y porque lo planificado no le salió a su equipo.

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