Colombia avanza sin la guía de su estrella James Rodríguez. Con su debut triunfal en la Copa América 2021, el seleccionador puso un tapabocas al jugador. 

En una actuación más bien discreta, que salvó una genialidad de laboratorio del volante del Boca Juniors Edwin Cardona, el equipo colombiano rasguñó un triunfo 1-0 frente a Ecuador en el estreno del Grupo B de la Copa América que se disputa en Brasil.

Colombia rueda con Reinaldo: goleada (3-0) sobre Perú y empate a dos tantos con Argentina, por el premundial sudamericano, y un buen arranque en el torneo de selecciones más antiguo del mundo.

La victoria sobre los de Gustavo Alfaro supo además a pequeña revancha. Ecuador humilló 6-1 a los colombianos -con James Rodríguez en cancha- en noviembre por las eliminatorias al Mundial de Catar-2022, antes de que Rueda regresara al banquillo después de 15 años y en reemplazo del portugués Carlos Queiroz. 

Y todo pasa sin James Rodríguez, el colombiano más talentoso con el balón de los últimos tiempos, el goleador de la Copa Mundo de Brasil-2014, el exvolante del Real Madrid, del Bayern Múnich y actual jugador del Everton...y a quien Rueda un día se atrevió a excluir porque no estaba en un "nivel óptimo". 

Lo ocurrido después podría resumirse como la tormentosa relación entre un técnico que solo se expresa (en) la cancha, y un jugador que cuando habla lanza llamas sobre el césped. 

Antes del compromiso ante Ecuador, Rodríguez se dijo irrespetado por su no citación. En una conversación en vivo por Instagram con otros jugadores, se destapó con furia contra Rueda. 

"Yo estaba para jugar la Copa América, fue una decisión del cuerpo técnico. Yo no lo comparto, porque me faltaron al respeto", para rematar después con "otra cosa es que ya te diga él 'mira, yo no cuento contigo porque tú no me gustas como jugador', listo, si eso es así, cierro el culo (me quedó callado) y me voy".

Rueda, con su serenidad estoica, ni ha respondido ni le ha cerrado la puerta a Rodríguez, pero ya comienza a configurar la nueva era de Colombia sin su guía. En ausencia del volante del Everton, le soltó, con acierto, el timón a la figura del Juventus Juan Guillermo Cuadrado. 

Y Cuadrado ya habló dentro y fuera de la cancha. Ha sido el hombre clave en los tres juegos que ha dirigido el exseleccionador de Ecuador y Chile. 

"Siempre hemos dicho que nadie es más que todo el equipo, porque cuando estamos unidos creo que somos más fuertes", sostuvo el extremo al término del compromiso con Ecuador. 

Sus palabras fueron interpretadas como un espaldarazo a Rueda. 

Lo cierto es que la selección marcha ajustando aquí y allá, mientras en la prensa ya se escucha un sonoro: "James, ¿por qué no te callas?". Fue la frase que le espetó Antonio Casale, a propósito de lo que alguna vez le dijo en una cumbre el rey emérito de España, Juan Carlos I, al fallecido Hugo Chávez.  

"El técnico no tiene la obligación de darte mayores explicaciones sobre tus decisiones", escribió el columnista en el diario El Espectador en una suerte de carta al (¿ex?) 10 de la selección.

Tu problema James -continuó Casale- "no es de piernas (...) está en la cabeza. No se puede creer que en tu entorno no haya nadie que te lo diga o te haga caer en cuenta de que cada vez que sales con una de estas infantilidades te alejas más del equipo". 

Menos severo, Gabriel Meluk, el editor de deportes del diario El Tiempo, reivindicó el derecho de Rodríguez de expresar su malestar... pero "el que manda, manda. Y el derecho a la protesta es sagrado. James, cada vez más lejos de la selección". 

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