Luke Shaw sorprendió a todos. Con su gol, el delantero del Manchester United no solo le da ventaja a su país sobre Italia, sino que es el más rápido en la historia del torneo continental europeo y lo será por lo menos hasta la próxima edición.

Shaw convirtió tras rematar de primera un centro de Kieran Trippier desde la derecha. 

El gol significa un doble alegría para Shaw pues además de ser el más rápido de la historia es el primero de su cuenta personal con la selección de su país.

El anterior gol más rápido en una final se produjo a los cinco minutos y 17 segundos de la cita de 1964, cuando Chus Pereda adelantó a España contra la Unión Soviética.

Comentarios