Tras conocerse desde el INE que el censo de población y vivienda, que debía realizarse el 2022, se llevará adelante el 2024, el Colegio de Economistas de Bolivia sostiene que debió comenzar a trabajarse desde 2016. Cuestionó que hay un trabajo previo que se ha realizado pero que no se tomaría en cuenta.

El presidente del Colegio de Economistas, Jorge Akamine, explicó que un censo se lleva adelante cumpliendo dos etapas, una es la pre censal, en la que es necesario la actualización cartográfica del país que puede demandar hasta dos años en realizarse, y también es necesario definir un presupuesto y buscar financiamiento.

"No podemos exigir que haya un censo el 2021 o el 2022 porque tendremos un censo mal hecho", señaló. 

El economista dijo que los problemas políticos que vivió Bolivia retrasaron la realización del Censo; sin embargo, cuestionó que el INE esté iniciando el trabajo para llevar adelante el censo y no tome en cuenta labores que se realizaron meses pasados.

Están volviendo de cero y es algo que tienen que analizar porque ya había un avance, había un producto”, aseguró.

Akamine también cuestionó que si se había planificado que el 2021 se realice el censo por qué se comienza a trabajar recién. Se tenía que comenzar a trabajar el 2016 o 2017 ¿por qué se trabaja recién? Esa es la pregunta de fondo”, manifestó el economista.

El economista sostiene que la postergación del censo afectará a las regiones que esperan una mejor distribución de los recursos acorde a la población que tienen. 

Agregó que es necesario que la población civil se manifieste para ajustar las fechas del censo y de esta manera la fecha no se realice en una fecha tan lejana.

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