El atraco armado al tesorero de una Cooperativa aurífera que opera en La Paz aún no se ha resuelto, solo hay un sospechoso detenido en la cárcel de San Pedro y se conoce extraoficialmente que la venta de oro se cerró en un lugar en el que se comercializa este mineral de manera irregular.

El oro está también detrás de los constantes conflictos en zonas como Mapiri, donde un contingente policial fue atacado hace pocos días al tratar de proteger un yacimiento que sufre constantes avasallamientos.

La alta cotización del oro (la onza de oro llegó a costar 2 mil dólares) ha provocado que aumente el comercio informal: se vende el oro sin pagar impuestos y para que las autoridades no detecten las transacciones se hacen sin seguridad policial atrayendo así a los delincuentes.

El Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom) señala que la ley obliga a pagar regalías por la venta del oro y otros minerales.

A través de esta entidad se quiere regular el mercado ilegal y se ha convocado a cualquier comercializador que se registren, es el caso de los joyeros de la calle Tarapacá que ahora tienen un plazo de 60 días para cumplir con el trámite.



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