Las bajas temperaturas, son propicias para la elaboración del chuño en el país. En Chua, un pueblo ribereño del lago Titicaca, en el departamento de La Paz, reúne las condiciones necesarias para que los pobladores conviertan la papa en chuño aprovechando más esta época de invierno.

La papa es remojada, pisada y posteriormente los productores la entierran en el suelo para que el frío, por una noche, realice la transformación y convierta el chuño.

“La elaboración del chuño es en esta temporada de junio, hasta fines de este mes, elaboramos, hay un proceso, hay que seleccionar la papa grande, pequeña, mediana, con eso elaboramos aquí en el campo”, contó Juan Saiza, productor del lugar a Unitel.

El chuño es la papa deshidratada, es un alimento que puede perdurar en el tiempo, asegurando así el abastecimiento de las familias. Este producto, es parte de la gastronomía nacional y al ser un producto único, no tiene competencia, por lo cual es apreciado y favorece con ingresos a quienes lo elaboran.

Tenemos que pesar, después tenemos que pellizcar y lo ponemos al agua, que esté blanquito, no negro, así blanco va secar”, manifestó Ángela Paucara.

La papa nacional tiene la competencia del Perú, pero no es el caso del chuño, estudios de nutrición y alimento, señalan que se cuenta con elevados niveles de vitaminas que pueden favorecer a la población.

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