Un equipo de prensa de Telepaís llegó hasta Villazón, frontera entre Bolivia y Argentina, para ver las repercusiones de la devaluación del peso argentino. Se hizo el cambio de Bs 100 por 3.450 pesos argentinos y realizar compras de la canasta familiar.

Al ingresar a un supermercado en La Quiaca, en los pasillos se rumoreaba que los precios de los productos básicos de la canasta familiar iban a subir en cualquier momento, porque esperaban la nueva cotización del dólar paralelo en Buenos Aires.


El kilo de arroz tenía un costo de 240 pesos argentinos con grandes posibilidades que aumente entre 5 y 10 pesos en las próximas horas.

Entre las compras el dinero alcanzó para tener dos kilos de arroz, dos kilos de harina, dos paquetes de fideo, menos de dos litros de aceite y un chocolate.

Los comerciantes de productos, que en su mayoría son internados al territorio boliviano por contrabando, indicaron que con la devaluación de la moneda se ha registrado un bajón en la venta de diferentes productos. La inflación se siente en Argentina. 

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