Con más de 7.044 millones de reproducciones, el tema superó a Despacito, el hit de Luis Fonsi y Daddy Yankee, que ostentaba previamente el récord. Convirtiéndose en el video más visto en Youtube. 

En los orígenes de la canción existen varias historias, una teoría sostiene que fue inventada en 1975, cuando la película "Tiburón" de Steven Spielberg era un éxito de ventas en el mundo. Mientras que hay otra en la que se cree que se originó en los campamentos de verano de los años 70 en Estados Unidos. 

Existen distintas variaciones de la versión original de la canción, pero ninguna de ellas tuvo el éxito fenomenal de la interpretación que Pinkfong subió a YouTube en 2015, cantada por la coreana-estadounidense Hope Seggoine de 10 años.

Más tarde, Pinkfong lanzó un segundo video titulado "El baile de Baby Shark", en el que dos niños hacían la rutina de baile.

"Las canciones de cuna siempre han sido más bien lentas, tiernas, para ayudar a los niños a conciliar el sueño (en oposición a Baby Shark"), le dijo a la BBC en 2018 el director de marketing de Pinkfong, Jamie Oh.

Se estima que Pinkfong ha hecho US$5,2 millones solo con el video en YouTube.

Está canción es muy divertida y atractiva para los niños ya que el ritmo es muy movido, tanto que hasta los más grandes cuando la escuchan empiezan a cantarla y hasta bailarla.

La empresa está transformando la canción en una película y un musical, y espera que se convierta en "otro clásico de la música para niños, como 'Estrellita dónde estás'", agregó Oh.

Sin embargo y a pesar del gran éxito de la canción, no todo ha sido color de rosa ya que la empresa matriz de Pinkfong fue demandada por Jonathan Wright, quien grabó un arreglo similar de la canción en 2011 y sostiene que posee los derechos de autor de esa interpretación.

SmartStudy respondió que su versión estaba "basada en un canto tradicional que ha pasado al dominio público". El caso aún está siendo examinado por la Comisión de Derechos de Autor de Corea.