Cuando Bolivia gana por 1-0, le llegó un baldazo de agua fría cuando el árbitro uruguayo Andrés Matonte cobró un penal dudoso al minuto 26 a favor de Paraguay.

Pese al reclamo efusivo de los jugadores de la selección boliviana, el juez central no fue al VAR para revisar la jugada y cobró directamente el tiro desde los 12 pasos.

Pero en el estadio Hernando Siles se hizo justicia divina, ya que el encargado de la ejecución Antonio Sanabria la mandó por arriba del travesaño.

Comentarios