Se vive una final 100% inglesa de la Liga de Campeones 2020-2021. El Manchester City y el Chelsea disputan un intenso partido que coronará a uno de los dos como el nuevo mandamás del futbol europeo. 

Al finalizar el primer tiempo el Chelsea se ha adelantado en el marcador. Es un atractivo duelo de estilos, entre el seductor juego colectivo que busca Josep Guardiola con el City y la seriedad y solidez que ha aportado Thomas Tuchel al Chelsea.

El sabor al 'viejo fútbol' se percibía ya el viernes en la segunda ciudad portuguesa con la presencia de hinchas procedentes del Reino Unido, que pusieron acento inglés a las terrazas del centro.

Este sábado, con cielo azul y calor, un baile incesante de autocares dirigían en las horas previas al partido a los hinchas procedentes de Inglaterra desde el aeropuerto, donde llegaron 80 vuelos chárter, hacia las dos 'fan zones', una para cada club, situadas en el centro de la ciudad.

Cada una de esas 'fan zones' tiene capacidad para 6.000 personas y el consumo de alcohol está autorizado. Para entrar en las mismas hay que presentar un test PCR o de antígenos negativo al covid-19.

"Tener una fan zone para nosotros, cuando vivimos una pandemia, parece irreal. Es la mejor forma de esperar antes del partido", dijo a la AFP un aficionado del Manchester City, Adam Brown (33 años), que ha acudido al lugar con su novia.

En el estadio del Dragón puede haber un máximo de 16.500 espectadores, de los cuales unos 10.000 serán hinchas británicos, lo que hará recuperar los sonidos, cánticos y el color propio de una gran final, pese a que dos terceras partes del estadio tendrán que estar vacías por las restricciones contra la pandemia del covid-19.

Ya tres horas antes del partido, centenares de aficionados esperaban pacientemente en filas para acceder al recinto, dando ambiente, color y sonido a la final, después de que la de 2020 tuviera que disputarse a puerta cerrada en Lisboa.

Para el Manchester City, este partido puede permitirle ser el club número 23 en inscribir su nombre en el palmarés del torneo más importante del fútbol europeo.

Cumpliría así el sueño de sus propietarios emiratíes, que desde que llegaron al club en 2008 persiguen con insistencia el objetivo de ganar la Champions.

Los 'Sky Blues', campeones esta temporada de la Premier League y de la Copa de la Liga inglesa, pueden devolver además al primer plano a Pep Guardiola, su entrenador desde 2016.

El técnico catalán hizo campeón de Europa al Barcelona en 2009 y 2011, pero en la última década no ha conseguido repetir y ahora puede poner punto final a esa sequía.

"Estoy convencido de que vamos a tener que sufrir para ganar la final", estimó Guardiola el viernes, intentando poner a sus pupilos en guardia.

La revancha de Tuchel

"El sábado será un partido con dinámicas. No habrá un equipo que tenga el dominio total durante noventa minutos", señaló.

Guardiola tiene muy presentes las dos recientes derrotas que su City ha encajado contra el Chelsea, una en la Copa de Inglaterra y otra en la Premier League, algo que alimenta la confianza de los londinenses.

"Les hemos vencido siendo valientes, sufriendo juntos, con mucha calidad y convicción", recordó Tuchel el viernes. Pidió por lo tanto esos ingredientes para salir victoriosos el sábado en Oporto.

El Chelsea, propiedad desde 2003 del empresario ruso Roman Abramovich, tiene algo menos de presión que el City ya que sí sabe lo que es levantar la 'Orejona', que conquistó en 2012.

Llega a la final con la etiqueta de 'outsider'. Fue cuarto en la recién terminada Premier League y este mes perdió ante el Leicester en la final de la Copa de Inglaterra.

En 2012, el italiano Roberto Di Matteo hizo campeón de Europa al Chelsea tras llegar a mitad de temporada al banquillo y Tuchel, que aterrizó en el Chelsea en enero en reemplazo de Frank Lampard, intentará repetir esa experiencia.

El año pasado, Tuchel también estuvo en la final de la Champions, pero cayó entonces ante el París Saint-Germain por 1-0 ante el Bayern de Múnich.

Ahora puede terminar el curso futbolístico a lo grande en este duelo entre dos de los equipos que en abril formaban parte del proyecto de la Superliga europea pero que pronto dieron marcha atrás y mostraron arrepentimiento.

Tras el intento de crear esa Superliga, han surgido nuevas ideas. En este sentido, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, se mostró favorable a una Final Four en Liga de Campeones, hablando de 2024 como posibilidad más cercana, este sábado en una entrevista al diario L'Equipe.



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