River Plate derrotó a Boca Juniors por 2-1 (parcial 2-0) en el Superclásico del fútbol argentino jugado la tarde del domingo en el estadio Monumental de Buenos Aires por la decimocuarta fecha y es líder transitorio del torneo de primera división.

Julián Álvarez (25 y 44) marcó los dos goles de River y fue la gran figura del Superclásico que contó con más de 35.000 hinchas del ‘Millonario’ en las tribunas, en el fin de semana que marcó el regreso parcial de los espectadores a los estadios en el fútbol argentino, tras 18 meses de restricciones por la pandemia.


El defensor peruano Carlos Zambrano (90+3) descontó de cabeza para Boca en la última jugada del duelo.

Boca jugó casi todo el partido con diez jugadores por la expulsión del defensor Marcos Rojo (16), que en dos minutos recibió dos amonestaciones de parte del árbitro Fernando Rapallini.

Con este triunfo, River se sube al primer puesto del Torneo 2021 de primera, con 30 puntos, y a la espera del encuentro que Talleres (29) disputará el viernes ante Defensa y Justicia.

Boca con 10

No fue bueno el arranque del encuentro, porque en los primeros minutos se vio un desarrollo trabado y áspero, en el que los dos se mostraron imprecisos en la creación, con muchas infracciones y sin encontrar espacios para acercarse a las áreas.

Como corolario de ese juego rústico, muy pronto Boca se quedó con diez jugadores por la expulsión de Marcos Rojo (16), por doble amonestación, luego de dos faltas en dos minutos del exzaguero del seleccionado argentino, en una decisión del árbitro Fernando Rapallini.

Para reacomodar la defensa el DT Sebastián Battaglia dispuso el ingreso del peruano Carlos Zambrano por el colombiano Edwin Cardona, que se mostró visiblemente disconforme con la decisión.

No tardó nada River en hallar la apertura del resultado, en una genialidad de Julián Álvarez que se abrió camino en una diagonal de derecha hacia el centro, enganchó y colocó la pelota con un precioso remate por encima del arquero Rossi, que tuvo una tardía respuesta.

El partido quedó a merced de River, que buscaba hacer valer la superioridad numérica, ante un Boca falto de reacción anímica y futbolística, y antes del final del primer tiempo llegó el 2-0, en un centro desde la derecha que Álvarez definió con un toque al rincón derecho.


Para la segunda parte, Battaglia buscó una reacción con los ingresos de Esteban Rolón y Cristian Medina para reforzar un mediocampo que había tenido una pálida actuación en la primera parte.

Sin embargo, el juego no cambió mucho, porque River, con todo a su favor, mantenía cómodamente el control del balón, y a Boca el arco defendido por Franco Armani parecía quedarle cada vez más lejos.

Dueño del partido a sus anchas, el local estuvo muy cerca de anotar el tercero en un contraataque en el que el colombiano Carrascal quedó solo frente a Rossi, pero se quedó corto en su intento de definir por encima y permitió la salvada del arquero y poco después fue Angileri el que sacudió el vertical izquierdo del arco de Boca tras tomar un rebote.

El partido se consumió sin mayores emociones, y Boca sólo encontró el descuento en la última acción del partido, con un cabezazo de Zambrano que superó al arquero Armani, aunque sin tiempo para que los ‘xeneizes’ fueran por más.

Así, River prolongó su gran momento, celebró su cuarta victoria en fila en el campeonato, volvió a ganarle a Boca por una liga local en el Monumental después de once años, y sobre todo, dio un paso vital para consolidarse como firme candidato al título, mientras que los auriazules se despiden definitivamente de la pelea por el campeonato.


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