La pandemia del Covid-19 afectó de manera global a la población. Los ancianos fueron los más cuidados por sus hijos y nietos para evitar el contagio al ser del grupo de alto riesgo.

Conocimos a Aurora López y Rafael Otazo, una pareja de abuelitos que han tenido que dejar de lado sus actividades diarias para cuidarse. Aurora, de 90 años, cuenta que trata de hacer otras actividades dentro de casa. "Me da pena, me da ganas de gritas. Quiero salir a hacer mis actividades. Juntarme con mis hermanas, salir a jugar lobita con mis amigas", dijo.

Su esposo, Rafael Otazo, se encontraba trabajando como conductor de un bus para transportar niños escolares. "Hace ocho meses que no trabajo, extraño mi trabajo, a mis niños", manifestó con un semblante de nostalgia.

Al no poder salir de casa, ambos bailan, juegan entre ellos. Son cuidados por sus hijos y nietos, quienes les dan bastante cariño.