Los trabajadores del sector de la construcción sienten la escasez de empleo. Freddy Gonzales es un albañil de 70 años se levanta todos los días con la esperanza de encontrar algún trabajo, sin embargo, el señala que escasea, pero lo que no ha faltado en su familia son las noches que se han ido a dormir sin llevarse el pan del día a la boca.

Freddy tiene 70 años y cinco hijos que alimentar. Todos los días se encuentra con otros obreros para ofrecer su mano de obra; sin embargo, muy pocos tienen la suerte de agarrar algún trabajo.

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El dinero que ganamos es para que las wawas coman algo, y si a veces nos sobra para volver, a veces no”, señaló Freddy.

Siempre que acude al cruce Taquiña lo hace cargando su bolso en el que resguarda como oro, un martillo, una espátula, un badilejo, su nivel y la plomada.

El hombre recuerda que meses atrás, antes de que se inicie la pandemia, con esas herramientas y su experiencia en la construcción podía ganar hasta 150 bolivianos por día; sin embargo, las cosas han cambiado y ahora, pese a que ofrece sus servicios por mucho menos dinero, nadie lo contrata.

Mi esposa vende un poco de ropita, como calcetines y esas cositas, pero tampoco se vende. Hay mucha competencia”, contó.

Pese a lo complejo de la situación Freddy no pierde la esperanza. Espera poder conseguir un trabajo fijo para llevar el pan del día a sus hijos y sacar adelante a su familia.

Quienes deseen colaborar a Freddy y a su familia, pueden hacerlo llamando al 737-69329




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