El viernes 13 de noviembre, la vida del cabo Erick Choque cambió. Con una arriesgada pero valerosa acción salvó la vida de un bebé de cuatro meses de vida y de su madre que estaban amenazados por un incendio en un condominio.

Me siento orgullo de tener un hijo valiente. Él siempre fue solidario a pesar que sabemos que su trabajo es riesgoso”, manifestó Germán Choque, el padre de Erick.

Esa tarde del rescate Choque confesó a Unitel que al momento de rescatar al bebé y a su progenitora pensó en su familia. “Si ellos pasan algo similar, sé que alguien los ayudará”, manifestó esperanzado.

Lo que no contó aquella oportunidad es que su decisión de enrolarse a las filas de Policía se debió a un atraco que había sufrido su padre hace 15 años. Ese hecho fue crucial para que ahora vista el uniforme verde olivo.

Su esposa, Daysi Morales con quien tiene un hijo de año y medio, contó que Erick siempre es esperado en casa al medio día; sin embargo, comprenden que por el trabajo que desarrolla no siempre puede almorzar con su familia.

“A veces solo lo vemos en la noche. Siempre le pedimos que se cuide, que recuerde que lo espera su familia”, señaló su esposa.

Por esa acción valerosa desde hace algunos días muchas personas en los vehículos lo saludan en la rotonda del segundo anillo y avenida Busch, donde suele controlar el tráfico. Otros se acercan para pedirle una fotografía.

Soy feliz de ser policía”, concluyó este Cruceño de Oro de Unitel.


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