Considerado uno de los pioneros del arte en Santa Cruz, Tito Vicente Kuramotto Medina, se ha ganado el respeto a nivel nacional e internacional por sus destacadas obras.  

Nació en julio de 1941, de padre japonés y madre boliviana. Se inició dibujando y pintando en el parque El Arenal. Como artista se formó en Europa y volvió a Santa Cruz para retratar una ciudad que se embellecía y progresaba con el pasar de los días.

Abrió la senda para que otros artistas puedan seguir con su vocación. Aportó con sus ideas y diseños a carros alegóricos de comparsas, como los Taitas.

Tiene muchas obras en su haber y todos se destacan.

El historiador Édgar Lora cuenta una anécdota sobre una disertación en la que participaban ambos. “Mientras yo disertaba me di cuenta que me miraba mucho, cuando acabe se me acercó y me regaló un dibujó en una hoja de cuaderno que realizó con lapicero”, detalla.



“Nos acompañó en varios corsos y nos apuntaló como comparsa para ganar varios premios”, cuenta Jorge Pontons, de la comparsa Taitas.

“Desde el '64 hice carros para carnaval, fue hasta 2009. En alguna época hice hasta cuatro en un mismo año”, recordó Kuramotto.

Casado con Teresa Justiniano, tiene cuatro hijas. “El amor que tiene por la naturaleza y el arte lo hace amar la vida y eso nos transmite a nosotros”, contó Cristina Kuramotto, una de sus hijas.

Otros amigos también lo califican como hijo de la tierra cruceña y aseguran que sus aportes a la cultura y al arte fueron muchísimos.

Tito Vicente Kuramotto Medina es nuestro Cruceño de Oro.



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