Fuertes, serios, juguetones, valientes, los padres en Bolivia celebran este 19 de marzo su día. Como homenaje, Unitel visitó el asilo San Ramón de La Paz que cobija a 85 varones, todos con distintas historias sobre los momentos que pasaron con sus hijos.  Hoy no pueden verlos, más aún por las restricciones a causa de la pandemia; sin embargo, recuerdan con mucho cariño a sus familias.

Con 95 años, don Justo Echalar recuerda que gran parte de su vida se dedicó a la minería y a pesar que se lo ve muy alegre señala que no tiene la misma fuerza de años pasados. Recuerda los sacrificios que le tocó vivir en joven y por sus hijos.

“He trabajado desde joven, quedé huérfano muy pequeño”, señaló y pidió a los padres apoyar a sus hijos para que logren una profesión.

Para este 19 de marzo, uno de sus deseos es contar con una chalina nueva para resguardarse de la fría noche paceña.  “Parece que será duro este invierno, hay que estar preparado”, señaló.

Jaime Villarreal ya tiene 75 años, manifestó se siente a gusto en este asilo. “Me tratan bien, nos dan desayuno, almuerzo y té”, señala.

Don Jaime tenía una hija; sin embargo, recordó con nostalgia que falleció hace muchos años y para escapar a la soledad decidió ingresar al hogar. Tiene unos zapatos viejos que quisiera cambiar. “Ya están un poco mal, eso es lo que quisiera”, señaló.

Luis Cortez añora su juventud cuando se desempeñaba como geólogo. Muy pendiente de lo que ocurre con la pandemia, señaló que es importante aprehender a vivir con calidez y sensibilidad social.

“El ser humano es muy frágil y vulnerable. La pandemia ha sido una llamada de atención al hombre, al ser humano”, señaló.

Don Luis señalo que con los años se siente cada vez más el frío y al igual que don Justo Echalar, desea estar preparado para el invierno. “He pedido ropita caliente, ya viene el invierno, el frío”, señaló.

Zenobio Mamani no tuvo hijos propios; sin embargo, siente cariño por los cientos de niños a los que protegía cuando cruzaban las calles y avenidas de La Paz. Sin ser parte de la Policía ordenaba el tráfico y cuidaba que los menores no sufran ningún accidente.

Él usa frecuentemente un gorra de Policía; sin embargo, señala que ya está “viejita”, por ello uno de sus deseos es contar con una nueva.

Este 19 de marzo en el asilo San Ramón así como en muchos centros de acogida se vive un Día del Padre diferente, alejados de sus familiares pues por el riesgo de contraer el virus existen restricciones en las visitas.

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