Durante la pandemia las familias se dieron modos para poder generar recursos económicos y así tener el pan de cada día en la mesa.

Llegamos hasta ciudad de El Alto, en la Costanera cercano al puente Bolivia, donde varias familias instalaron sus puestos de venta de helados tradicionales y caseros. Canela, Maracuyá, Chicle y otros sabores son los que la población disfruta.


Cuentan que cuando el clima está frío o llueve, la venta es baja, pero de igual forma están ahí, esperando a sus 'caseros y caseras'.

Mientras que cuando sale el sol, la venta sube. "La gente viene de pasada y consume, tenemos que vender para llevar el pan de cada día a nuestras casas", contó una ventera.

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