Un grupo de hermanos se disfraza todos los días para mantener a su familia, su padre los abandonó y su madre sufre de cáncer lo que no le permite trabajar

Su madre padece de cáncer, su padre los abandonó, lo que ha obligado a dos hermanos a disfrazarse de payasitos y otros personajes para bailar en los semáforos y ganar algunas monedas con las cuales puedan mantener a su numerosa familia que vive en Cochabamba.

Esta familia vive en completo hacinamiento en un pequeño cuarto de adobe ubicado por el kilómetro 9 de la avenida Blanco Galindo de Cochabamba. Son seis hermanos y con su mamá en total son siete personas que deben vivir al día con lo poco que ganan.

El hermano mayor cuenta que por el cuartito pagan Bs 200 y la dueña de casa ya les ha anunciado que los desalojarán porque son muchas personas para vivir en esa pequeña habitación.

“Mi papá tomaba mucho, siempre la golpeaba a mi mamá, al final se fue”, cuenta disfrazado de un personaje de caricaturas que esconde la tristeza de la situación por la que atraviesan.

Ellos corren el peligro diario de ser atropellados por algún conductor imprudente o en estado de ebriedad ya que todas las jornadas comienzan muy temprano y se quedan hasta las 21:00.

“Vienen camiones y nos tenemos que hacer un lado para que no nos hagan nada”, cuenta uno de los niños. “Todos comemos de un platito”, añade cuando le preguntamos qué es lo que almuerzan a diario.

El grupo de niños trabaja en la avenida Beijing y Juan de la Rosa en la ciudad de Cochabamba.