El fotógrafo de agencia de noticias AP, Richard Drew, inmortalizó una de las imágenes más cruentas de los atentados contra el World Trade Center de Nueva York hace 20 años: el hombre que cae.

La foto muestra a la víctima anónima poco después de lanzarse al vacío desde la Torre Norte del WTC, atacado por dos aviones secuestrados el 11 de septiembre de 2001. Viste pantalones oscuros, una especie de suéter y una camisa. Con las ventanas del rascacielos de la parte baja de Manhattan de fondo, la fotografía capta su postura erguida con una de sus piernas ligeramente doblada, formando una P.

La icónica fotografía (que encabeza esta nota), conocida como Falling Man (hombre que cae), es un ícono de la tragedia que vivió EEUU y conmovió al mundo.

La foto se volvió realmente famosa con la masificación del internet, ya que  cuando fue publicada en diarios y revistas los medios fueron acusados de explotar la muerte de una persona y fue largamente censurada.

“Nunca he lamentado haber tomado esa foto, probablemente una de las únicas fotos que mostraban a alguien muriendo ese día”, señaló Drew años después en una entrevista.


¿Quién era?

Nunca se pudo identificar la verdadera identidad del hombre, y aunque hay varias versiones tras 20 años sigue siendo una incógnita de quién se trata.

En 2006, un reportaje del canal inglés Channel 4 señaló que el hombre que caía era el técnico de sonido del restaurante Windows of the World de la Torre Norte del World Trade Center. Su nombre, Jonathan Briley.

Mientras que el reportero Peter Cheney, señaló en un informe publicado en Canadá que era Norberto Hernández, trabajador también en la Torre Norte.

Ninguna de las dos identidades fue confirmada. 

Víctimas anónimas

Lo cierto es que se sabe muy poco sobre las personas que se lanzaron desde las Torres, ya que el de la foto no fue el único. Se calcula que unas 200 personas murieron de esta forma. La causa de muerte "suicidio" no está señalada para ninguna de esta víctimas.

Se calcula que entre el 7 y 8 por ciento de las 2.602 personas que murieron por los atentados saltaron al vacío desde el World Trade Center.

La Oficina Forense de Nueva York señala de manera oficial que debido a las circunstancias estas personas "fueron forzadas a hacerlo (lanzarse)" por ello estos decesos son considerados oficialmente un homicidio y no un suicidio.

Hace diez años, cuando se conmemoraba la primera década del atentado, la centenaria revista The Atlantic de Boston se atrevió por fin a publicar galerías en las que se ve el capítulo más crudo de la tragedia. 



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