El 28 de noviembre de 2016 un avión de la empresa boliviana Lamia se precipitó cerca de Medellín con la plantilla del equipo brasileño Chapecoense abordo, que debía disputar su primera final internacional frente al Atlético Nacional por la Copa Sudamericana. 

En el accidente fallecieron 71 personas, incluidos 19 futbolistas del Chapeconense, y solo seis sobrevivieron. Uno de ellos es Jackson Follmann, arquero del equipo, que ahora ha cambiado de profesión y se dedica a la música.

“Siempre tuve dos sueños: jugar al fútbol y vivir de la música”, cuenta Follman en entrevista exclusiva para Telepaís de Unitel. 

Desde la música le rinde homenaje al deporte al que se dedicó durante tantos años, hasta el día en que el accidente le cambió la vida. Por ejemplo ha escrito una canción llamada “el balón”.

También sigue de cerca a su equipo ya que se ha convertido en embajador del Chapecoense, que está lejos de aquel brillante año en el que llegaron a las finales de la Copa Sudamericana y que ahora está buscando regresar a la primera división del fútbol brasileño.

Aún mantiene contacto con sus otros dos compañeros que han sobrevivido al accidente: Alan Ruschel, actual capitán del equipo y Helio Neto que es parte de la Directiva del club.

Sobre el accidente, Jackson dice que a pesar que han pasado cuatro años aún quedan los traumas. 

“Quién se entere de todo lo que pasó no podría creer que alguien haya sobrevivido, perdí una pierna, mi principal instrumento de trabajo. Las canciones me calmaron y en el hospital de Colombia la música me relajaba”, recuerda.

Mira aquí la entrevista y nota completa a Jackson Follmann:



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