La Paz es la ‘Ciudad Maravilla’ y una de las urbes más altas del mundo, dichos títulos ubican nítidamente a La Hoyada como el valle que acoge a mujeres y hombres que contribuyen al desarrollo paceño. Chuquiago Marka es testigo y escenario de hechos que valen la pena registrarlos.

La Paz es una ciudad fotogénica. Sus lugares y sus personajes ameritan un retrato, ahí está el famoso Paseo del Prado, o como antes la llamaban, La Alameda, que durante la colonia fue el lugar donde la sociedad paceña lucía sus mejores galas para disfrutar de las melodías que interpretaban las bandas durante las retretas dominicales.

También está el barrio de Obrajes que nació en la colonia como un lugar de fábrica de textiles, era la zona de las provisiones para la ciudad. Este barrio fue el primero de lo que hoy conocemos como la Zona Sur que tiene a su favor un clima más cálido y que actualmente es la zona de mayor expansión y crecimiento y por consecuencia también de construcción.

Chuquiago Marka tiene a lugares y personajes dignos de ser retratados, la chola paceña es la expresión de la pujanza de la mujer y El Alto atesora momentos de protagonismo histórico como la ‘Guerra por el Gas’ en octubre de 2003.

Con el pasar de los años, las fotografías se convierten en documentos históricos que congelan momentos, el aporte de los fotógrafos a la sociedad guarda la esencia misma de un pueblo que se quedan plasmadas en una imagen.

En el siguiente reportaje hablamos con ellos, con quienes están detrás de la cámara y han inmortalizado a La Paz a través de la fotografía. Conoce sus testimonios en el siguiente informe especial:


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