Han pasado más de tres décadas del día en que Luis Miguel visitó Oruro y sucedió un hecho tan polémico que se ha elevado a categoría de leyenda urbana. Un puñetazo, el calabozo para el Sol de México, una promesa incumplida y una grave ofensa a las mujeres son parte de esta historia que con el pasar del tiempo ha ido mezclando realidad y ficción. Aquí te contamos qué fue lo que realmente sucedió.

Era el año 1991 y Luis Miguel llevaba adelante la gira en la que promocionaba su gira ‘Romances’, era el punto más alto de su carrera y su fama era mundial. Entre las ciudades que fueron incluidas estaban La Paz y Oruro, primero se presentó en la ciudad sede de Gobierno y después debía partir hacia la capital del folclore.

La historia popular cuenta que aquel día, antes del concierto, Luis Miguel rechazó a una jovencita que quiso acercarse al cantante mexicano, lo que provocó la furia de su padre provocando que le propine un puñetazo. Este hecho se cuenta de distintas maneras, unos dicen que la adolescente era la hija del alcalde, otros que tras proferir una frase de insulto a las fans provino la agresión.

El hecho fue relatado por la prensa internacional, hasta la fecha circula un cable de la agencia de noticias alemana DPA que señala: ""Las mujeres más feas del mundo están en Oruro", había dicho Luis Miguel, enojado por el acoso de adolescentes, frase que provocó la ira del padre de una de ellas (que le dio un golpe)".

¿Hubo desprecio de parte de Luis Miguel? ¿Hubo puñetazo? ¿Fue obligado a dar el concierto? Las respuestas a estas preguntas las tiene una de las protagonistas de todo lo que sucedió, la joven a la que presuntamente rechazó y que se llama Claudia Bayá.

La protagonista

En 2018, Bayá, en medio del furor por la serie de Netflix que cuenta la vida del cantante, se animó a contar a radio Melodía de La Paz lo que sucedió aquel día en el que se construyó la leyenda de Luis Miguel versus Oruro.

Claudia cuenta que ella y su hermana eran muy fans de Luis Miguel y que al enterarse que llegaba a Oruro decidieron ir a verlo de cerca a su llegada al hotel, ubicado en cercanías de la Terminal de buses. Su papá, un hombre de dos metros de altura y “manos de basquetbolista” era gerente de un canal de televisión y logra que ambas ingresen al lobby para esperar a su ídolo. Poco después sucede todo:

“Nosotras estábamos justo al frente del túnel de la terminal por donde teóricamente tenía que entrar Luis Miguel. Me deja con mi hermana y mi papá para no encontrarse de frente con Luis Miguel no toma el camino del túnel y se va por las gradas de abajo. Entonces escuchamos revuelo ahí abajo y entonces nos dimos cuenta que Luis Miguel no iba a entrar por el puente principal sino por debajo”, relata Claudia en el programa Infómanos de radio Melodía.

En la imagen se puede ver el túnel del acceso al hotel 

Así continúa todo: “Entonces, con mi hermana bajamos las gradas, casi de frente venía Luis Miguel y la gente que estaba merodeando corrió para verlo, en eso mi papá que estaba yendo a su oficina se ve al medio y los guardias lo agarran a mi papá y piensan que es seguridad por lo grandote que es. Cuando mi hermana y yo aparecimos en escena Luis Miguel estaba asustado por la avalancha de gente, entonces apresura su paso y aparezco yo casi de frente para abrazarlo, Luis Miguel se asusta de la acción de que alguien aparezca de la nada y la reacción que tiene es poner los brazos adelante, de cuidado. En ese preciso momento mi papá quería soltarse de la cadena de seguridad y la gente que venía en avalancha hace que mi papá se suelte y le da el manazo oficial con todo el peso de la mano, nudillo de por medio en el ojo y sonido incluido, yo me asusté porque veo a Luis Miguel agacharse y tomarse el ojo”.

Claudia añade que luego del incidente Luis Miguel sube las gradas, ve las cámaras y se acomoda el pelo para disimular el incidente frente a la prensa. Luego ingresa al ascensor y sube a su cuarto.

Concierto con gafas oscuras

Tras el hecho, Luis Miguel decide cancelar la presentación, irse a La Paz y parte con su seguridad. Wálter Soto Luna, prefecto de Oruro al enterarse de lo sucedido ordena a la Policía que retengan a la comitiva y conminan al cantante que cumpla su contrato y dé el concierto en el estadio Jesús Bermúdez.

Luis Miguel sí fue obligado a regresar, pero nunca fue metido a una celda como cuentan algunas historias. La parte real de la historia es que cantó toda la noche con las gafas oscuras para que no se le vea al ojo morado.

Regreso a Bolivia y la verdad sobre sus palabras

Luis Miguel regresó a Bolivia en 2010 para dar un concierto en Santa Cruz y no se refirió a lo sucedido aquella vez en Orurolos medios titularon que “rompió su promesa” ya que había jurado "desde el calabozo" (lo que nunca pasó) que jamás regresaría a Bolivia.

Sobre la polémica frase sobre las “mujeres más feas”, no existe registro en medios de que Luis Miguel hubiera hecho esta declaración, no hay videos ni audios con estas palabras, y todo apunta a que estas palabras son también parte de la leyenda construida en torno al incidente.

Una conferencia de prensa que Luis Miguel dio en Perú, en los años 90, demuestra que es muy poco probable que se hubiera referido de esta manera a mujeres de cualquier nacionalidad.

Este es el video:



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