Wachiturros fue una de las bandas de cumbia más famosas a inicios de la década pasada, su música logró traspasar fronteras y tocaron en estadios de toda Sudamérica, entre ellos Bolivia. Este grupo argentino estaba conformado por jóvenes que se convirtieron en celebridades de la noche a la mañana, en una época en la que recién comenzaba el auge de las redes sociales.

Uno de estos chicos fue Lucas Caballero, el watichurro que ahora dedica su vida a la religión y quiere convertirse en pastor. “Nosotros marcamos un antes y un después en la música tropical”, recuerda con un sentimiento agridulce. Recuerda que con la banda recorrió todo su país y conoció gran parte del continente, pero reconoce que eso no le hacía feliz.

“El día que estuvimos en lo de Susana Giménez, hicimos el pico de rating más alto superando a Justin Bieber, que había ido una semana antes. Susana nos volvió a llamar, pero ese día llego a mi casa y en medio de todo lo que estaban viviendo, me pongo a llorar. ‘¿Qué onda con esta vida de m...que no puedo ser feliz?´”, confesó Lucas en entrevista con El Trece, canal argentino.

“Cuando llega la posibilidad de entrar en la banda, conocí la fama de verdad, pero no le empecé a encontrar sentido a la vida y a las cosas que hacía”, señala, recuerda también que antes de integrar el grupo sufrió de acoso y su familia era muy pobre. “Son cosas que te marcan”, afirma.

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“Probé de todo en la vida, tuve adicciones. Llegué a tocar fondo. Estaba lastimando a toda la gente que me rodeaba. Hasta que dije ´basta, no quiero más esto en mi vida´. En un momento me invitan, un muchacho me empieza a hablar de Dios, ´Jesús te ama´, me decían, pero yo les decía dónde estaba Dios cuando yo pasé necesidades. Yo estaba resentido, dolido con ese mundo en el cual hoy en día me encuentro”, relata.

Fue entonces que su madre logró convencerlo de acercarse a Dios: “Estaba el Pastor predicando y todo lo que decía yo sentía que estaba contando mi historia. Si hay algo que me encanta de Dios es que no nos obliga a nada. Puedo hacer lo que quiera con mi vida, pero no siempre eso me va a hacer bien a mí. Le dije a Dios: ´Si vos existís y sos real, yo necesito un cambio en mi vida´. Lo probé, hice una oración de fe, me guiaron y a partir de ahí, fue un cambio rotundo. Cuando uno se atreve a probar a Dios, es un experto en cerrarle la boca a cualquiera”.

Ahora es líder de otro grupo, pero de jóvenes evangélicos en la iglesia evangélica “Ministerio Jesús Está Aquí”, en Castelar, Buenos Aires. Y si bien Wachiturros ha anunciado que se reunirán para grabar un nuevo disco él ha descartado su retorno a la movida tropical. 

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