Martha Ligia Sepúlveda decidió morir y sabe el día exacto que eso sucederá, será este domingo 10 de octubre. Su caso es emblemático en Colombia, un país profundamente católico, ya que será la primera mujer a la que se aplicará la eutanasia sin tener una enfermedad terminal.

En entrevista con Caracol Noticias, Martha cuenta sus sentimientos antes de morir: “Soy de buenas, tengo buena suerte. Y, como le digo, estoy más tranquila desde que me autorizaron el procedimiento: me río más, duermo más tranquila"

Ella sufre una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que desde hace casi tres años redujo su movilidad al máximo. Tiene 51 años y el dolor que la ha dejado paralítica no cesa, no camina y sufre a diario los estragos de la enfermedad.

El 23 de julio pasado la Corte Constitucional de Colombia amplió los requisitos para acceder y practicar la eutanasia en el único país de América Latina donde está despenalizada.

Seis magistrados votaron a favor y tres en contra de extender el derecho a una muerte digna a quienes padezcan "un intenso sufrimiento físico o psíquico" por causa de una lesión o enfermedad incurable, según la sentencia. Hasta ahora solo se aplicaba desde 1997 a pacientes terminales.

La Corte decidió que "no se incurre en el delito de homicidio por piedad" cuando la eutanasia se practica a un paciente que "padezca un intenso sufrimiento físico o psíquico, proveniente de lesión corporal o enfermedad grave e incurable", mientras el procedimiento sea efectuado por un médico y bajo "el consentimiento libre e informado" del enfermo.

El 27 de julio,  cuatro días después del fallo solicitó el procedimiento y el 6 de agosto ya tenía luz verde para la eutanasia y lo que siguió fue definir la fecha y la hora: eligió el 10 de octubre a las 07:00.

"Si es desde el plano espiritual, yo estoy totalmente tranquila. Soy una persona católica, me considero muy creyente de Dios, pero, repito, Dios no me quiere ver sufrir a mí y yo creo que a nadie. Ningún padre quiere ver sufrir a sus hijos", señala. 

Martha es católica, apostólica y romana. Y, sin embargo, no ve una contradicción entre la eutanasia y ese mandato del mundo cristiano que reza que el único dueño de la vida es Dios.

Para ella la vida no tiene sentido si el dolor aturde tanto. Eso les ha dicho a algunos sacerdotes con los que ha conversado. La Iglesia Católica, que se opone a este procedimiento y le ha pedido reflexionar, le ha negado aplicarle los Santos Oleos. 

“¿Cuando vas a la iglesia y les cuentas a estos sacerdotes lo que piensas hacer, qué te dicen ellos?”, le pregunto. “Pues que les cuente por qué, cierto, y la respuesta es la misma: porque estoy sufriendo, porque creo en un Dios que no quiere verme así. De hecho, para mí esto lo está permitiendo Dios, así lo veo yo, si me quiere no quiere verme en esta condición”

"Ya uno con una Esclerosis Lateral en el estado que la tengo ya lo mejor que me puede pasar es descansar. Y para mí la muerte es un descanso”, asegura.

Con información de nuestro canal aliado Caracol Noticias

Comentarios