Cielo Jazmín Veizaga Arteaga asumió el jueves como la nueva viceministra de Deportes. Lo que más llamó la atención fue su juventud ya que llega al cargo con 19 años, un aspecto resaltado por el propio ministro de Deportes, Édgar Pozo (que fue el que la eligió para el puesto) ya que asegura que nunca antes una persona de esta edad había llegado a asumir estas responsabilidades, para las que considera está preparada debido a la disciplina que ganó en el deporte.

Pozo se refiere al fútbol ya que Cielo Veizaga practica el fútbol a nivel competitivo hace varios años. Destacó en los Juegos Plurinacionales y luego dio el salto a la selección nacional femenina, de la cual formó parte en su categoría Sub-20.

En sus primeras palabras como viceministra, Veizaga contó su historia: “Soy cochala, de madre cruceña y padre cochalo, vengo de una familia de deportistas de escasos recursos económicos, pero llena de sueños, llena de metas que me han enseñado que la felicidad es un sentimiento provocado por el bienestar colectivo y que todo ser humano tiene derecho a ser feliz”, contó.

Relató que fue su padre quién dedicó su vida a criarla y también fue su entrenador personal. Su papá estuvo a cargo de ella solo desde hace casi diez años, ya que según ella misma contó perdió a su madre a la mitad de su niñez. 

Me arrebataron a mi madre a mis 11 años, jamás encontré justicia, toda la vida mi familia ha sido muy golpeada por el hecho de pensar diferente, he aprendido a convertir el dolor en fortaleza, talento y amor”.

Sobre su pasión en el deporte contó que empezó a jugar “en un barrio muy pobre en Montero, Santa Cruz, donde los niños jugábamos ‘pata pilas’ es decir sin zapatos” y que luego se fue a vivir al Trópico de Cochabamba, donde participó en varias ediciones de los Juegos Plurinacionales.