Margaret Loughrey, una mujer irlandesa que ganó 37 millones de dólares en la lotería murió sola en su casa dejando el recuerdo de una de sus últimas afirmaciones: que el dinero arruinó su vida. 

Según publica The Irish Times, la Policía no sospecha que detrás de su muerte haya una razón criminal, su cuerpo sin vida fue encontrado el 2 de septiembre en su casa en Co Tyrone, Irlanda del Norte, donde vivía sin familia alguna.

La vida de Margaret cambió en noviembre de 2013, cuando a los 48 años, recién divorciada y con ingresos semanales de $us 100, ganó el premio mayor del EuroMillones.

Ella mejoró su nivel de vida y ayudó a amigos, familiares e hizo donativos a organizaciones benéficas locales. Sin embargo, pocos meses después de convertirse en millonaria, Margaret empezó a tener varios problemas. Según publica RT en 2015 se le ordenó cumplir 150 horas de trabajos comunitarios después de fuera declarada culpable de agredir a un taxista.

El año pasado, un tribunal dictó que debía pagar a un exempleado cerca de $us 40.000 a raíz de una demanda por despido injusto. 

Además nunca pudo lograr sostener una relación sentimental y duradera tras su divorcio. 

En sus últimos días ella había anunciado que esperaba construir viviendas de bajo costo. La mujer dijo que buscaba una superficie en la que levantar propiedades cuya hipoteca "fuera fácil de conseguir".

En 2019, la mujer confesó que la lotería la había enviado a un viaje "de ida y vuelta al infierno", y agregó: "El dinero no me ha traído nada más que dolor. Ha destruido mi vida".

"Tener beneficios, vivir por debajo del umbral de la pobreza y luego despertar repentinamente con esos millones de libras, el poder que eso trae, si no sabes cómo lidiar con eso, no es algo bueno", había dicho Margaret hace unos años. 

Comentarios