Mientras muchos niños gozan de buena salud y el cariño de sus padres, existen otros que por circunstancias de la vida tienen que pasar por momentos muy difíciles y críticos como es el caso de Samuel (nombre ficticio) de nueve años de edad que, por razones que aún están en etapa de investigación, sufrió quemaduras en el rostro y parte de su pequeño cuerpo producidas por su propia madre. 

Este hecho sucedió hace días atrás, cuando en un aparente ataque de ira, la madre de Samuel roció alcohol y luego le prendió fuego, ya que el menor no habría doblado y ordenado sus prendas de vestir. Este hecho sucedió en la ciudad de La Paz. 

Se conoce que esta no sería la primera vez que recibió el pequeño sufría agresiones por parte de su progenitora.

De acuerdo con las investigaciones policiales, el menor habría confesado que su madre le roció con alcohol, sin embargo, la progenitora declaró que “solo quería desinfectarle” una lesión con este producto.

Tras esta declaración, el pequeño pidió a la Defensoría de la Niñez no volver con su madre por temor a recibir más agresiones. 

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El niño Samuel tuvo que pasar una época muy dura en su corta vida, ya que en pasados años, vivió en un centro penitenciario acompañando a su madre quien cumplía una condena por un delito.

En medio de cuatro paredes y barras de seguridad, el menor también habría recibido golpes por su progenitora. 

Samuel tiene comprometido el 28% de su rostro, además del cuello, brazo izquierdo y tórax a consecuencia de las quemaduras producidas por su madre quien guarda detención preventiva en la misma cárcel donde hace años estuvo recluida por otro delito penal. 

De acuerdo con el Hospital Arco Iris, el pequeño necesita una atención médica especializada en el exterior del país por la complejidad de sus quemaduras. El área administrativa aún se encuentra realizando las gestiones para su traslado. 

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