Han pasado 35 años desde la muerte de Noel Kempff Mercado; sin embargo, su legado se mantiene muy vigente y no deja de sorprender hasta hoy. Es autor de cuatro libros de consulta obligada para los estudiosos de la biodiversidad boliviana, lideró expediciones al área protegida que hoy lleva su nombre, impulsó la arborización de la capital cruceña, entre otras cosas.

Noel Kempff es recordado como uno de los naturalistas más reconocidos que ha nacido en tierras cruceñas; sin embargo, pocos saben que la mayor parte de sus conocimientos los adquirió en el campo, fruto de esa relación directa que tuvo con la naturaleza. Lo que había estudiado este cruceño fue contaduría y llegó a graduarse en esta profesión. 

"Él era autodidacta, vivió 20 años en el campo. Él siempre decía que su universidad era el lugar donde él trabajaba, que su universidad era el campo", señaló Tania Kempff, la hija de este biólogo. 

Parte del legado que dejó Noel Kempff se lo puede apreciar en un recorrido por el primer anillo. Los coloridos tajibos en flor que se han convertido en un símbolo de de Santa Cruz de la Sierra son su obra. Él fue el impulsor de la arborización de esta importante vía de la capital cruceña.

También fue su obra el Zoológico Municipal, que en su momento fue considerado uno de los más diversos parques de su tipo en Sudamérica. La arborización de este espacio fue idea suya, al igual que el primer Jardín Botánico que fue creado a las orillas del río Piraí. 

Flora Amazónica de Bolivia, Ofidios de Bolivia, Flora Amazónica Subtropical y Aves de Bolivia son algunos de los libros que dejó escritos y que se han convertido en documentos de consulta obligada para los investigadores de la flora y fauna nacional.

QUEDÓ MARAVILLADO CON HUANCHACA 

Esa pasión que tenía por la biodiversidad boliviana lo motivó a impulsar la creación de las áreas protegidas Amboró y Huanchaca, esta última lleva su nombre desde 1986.

Cuando participó de un sobrevuelo a la meseta de Caparuch en el entonces parque Huanchaca, quedó sorprendido por la inmensas cataratas que forman el río Pauserna.  

"Tiró un grito de felicidad, nos la mostraba con las manos, gritaba, estaba muy emocionado", recordó Rubén Poma, periodista y productor audiovisual que acompañó a Noel Kempff en ese sobrevuelo. 

Esperó dos años para poder explorar el área protegida donde realizó trabajos de investigación junto a biólogos españoles.

Tenía muchas ansias de aterrizar en la cima de la meseta para continuar con sus investigaciones, se embarcó en una avioneta junto a otras personas y aterrizaron en lo que pensaron sería una pista abandonada, pero no fue así.

El lugar era una pista clandestina donde se encontraron con narcotraficantes que terminaron con su vida.

Han pasado 35 años de aquel trágico desenlace que impactó a Santa Cruz y a toda Bolivia; sin embargo, Noel Kempff Mercado ha dejado profundas huellas en la historia.

Por esa pasión por la flora, fauna y la preservación del medio ambiente, por ser un luchador incansable de los recursos naturales, porque nos enseñó a amar y defender la biodiversidad sudamericana, Noel Kempff Mercado es el cruceño de oro.





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