El profesor Jhonny Román no ha abandonado a sus alumnos a pesar de la pandemia y la clausura del año escolar, una vez cada tres semanas recorre 215 kilómetros desde Cliza hasta la comunidad de Hierbabuenani en el municipio de independencia para revisar las tareas de sus estudiantes.

Román atraviesa caminos y senderos que son inaccesibles incluso para automóviles. En total recorre ocho horas en motocicleta hasta el lugar en el que lo esperan los niños.

Unos 20 escolares deben presentar las tareas uno por uno y son corregidos por el profesor que es acompañado por los padres de familia que han hecho todo para que la educación no se detenga para sus hijos.

“Hemos trabajado la modalidad a distancia con la implementación de las cartillas para los estudiantes con el objetivo de que no se queden sin educación y puedan aprender algo más este año”, reflexiona Román.

Entrevistamos al profe Román en La Revista para que nos cuente más sobre su vocación sin límite: