Rubén Rocha llegó hasta el barrio Guaracal, ubicado en la capital cruceña, hace 10 años, y desde el primer día no dejó de realizar labores solidarias y de unidad.

Rocha pidió a sus vecinos unirse para poder cuidarse entre ellos, instalaron un grupo de vigilancia y alarmas en las calles de su barrio con el fin de evitar los asaltos a transeúntes y los robos en las viviendas.

Asegura que “los vecinos son como la familia y eso es vida. Se tienen que unir para combatir la delincuencia”, indicó y recalcó que “sin unidad hay apatía”.

Con sus iniciativas ayudó al progreso de su barrio, organizó el día de la tradición y el carnaval con el fin de mantener y enseñar la cultura cruceña a los jóvenes.

También brindó el servicio de ayuda para los adultos mayores y consiguió becas que los jóvenes puedan pasar diferentes cursos de capacitación.

“Nos reunimos gracias a él. Nos incentivó durante varios años. Es un señor muy colaborador con el grupo”, comentaron las vecinas.

Niños, jóvenes y adultos mayores agradecen por el noble gesto de trabajar y ayudar al que más lo necesita.

Rubén Rocha es un Cruceño de Oro. 


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