El Ajayu es comprendido en el mundo aimara como la fuerza, el sentimiento, la energía y sobre todo el alma que tiene cada persona y en especial cada niño.

Muchas personas tradicionalistas creen en el Ajayu, y creen que cada niño lleva uno, en su interior. Al menos cuando un bebé o un niño se encuentran mal de salud y no hay medicina que lo sane, llegan a decir: “se le salió su Ajayu”.

Así cuentan las comercializadoras de plantas medicinales, más conocidas como las “chifleras” quienes son expertas y savias en dar remedios caseros en base a plantas medicinales para llamar al Ajayu.

Este ritual es muy conocido en el mundo andino, pero se necesita de mucha fé y creencia para tener resultados favorables, dicen las chifleras.

Cuentan que, cuando se sale el ajayu de un bebe o un niño no hay cura científica que sane al menor. Un resfrió, calentura, vómitos y bastante llanto, significa que el Ajayu dejó el cuerpito de un bebé.

“Los bebes tienen varios síntomas, lloran bastante y si no le es llama su Ajayitu, incluso pueden morirse las wawas”, dijo una Chiflera. 

Entre los elementos que se necesitan para llamar al Ajayu, se utiliza la última ropita que llevó el bebé, incienso y palo santo. Así se podrá espantar a los malos espíritus y conseguir que el bebé este en buenas condiciones de salud.

“Muchas personas jóvenes y adultas vienes a pedirnos recomendaciones para hacer el llamado de su almita, en especial vienen mamás de bebes cuando notan que les llevaron al médico pero no se sana pues significa nomas que su Ayaju se salió y hay que llamarlo rápidamente, porque puede ser peligroso. Hay espíritus buenos pero también muy malos que se los llevan a las wawas, ahí ya no hay remedio”, cuenta una mujer de pollera quien lleva muchos años en la venta de plantas medicinales.

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Las chifleras aseguran que no cualquier día se puede llamar al Ajayu de un bebé o un niño. Los días miércoles, jueves o sábado, son días ideales para hacer este llamado y conseguir que el bebé vuelva a estar sanito.

"Vente, vente hijito, wawita mia, así se llama el Ajayu de un bebé, también podemos llamarlo por su nombre, pero lo principal es llamar su animito", cuenta.    

Llamar al Ajayu es una de las creencias que pasa de generación en generación y que se mantiene viva en la parte andina y occidental del país.

Las chifleras en La Paz se encuentran en la calle Santa Cruz, una calle muy conocida por venta y comercialización de plantas medicinales y otros elementos para hacer rituales de salud.


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