Zadrigman, el superhéroe que rescata animales que son maltratados o se encuentran en situación de calle, se inició en esta tarea por una promesa que hizo a su mascota llamada Duke que murió en diciembre del 2020 a causa de una infección.

La idea era que los dos saliéramos juntos a rescatar animales, tener un traje ambos, porque a él le gustaba ayudar. Estoy cumpliendo lo que le prometí” relata el hombre a un medio mexicano.

El enmascarado no quiere revelar su identidad por lo que se limita a decir que tiene 25 años, nació en Tijuana, México, actualmente vive en Morelia y empezó su noble labor hace dos años sin traje de superhéroe.

“Zadrigman se creó el 11 de mayo de 2021. En esa ocasión solo salí al centro de la ciudad (Morelia) a caminar con una manta para concientizar. Mi sorpresa fue que desde el primer momento me empezaron a pedir fotos y los carros pasaban saludando y agradeciendo lo que estaba haciendo. Fue muy bonito”, recuerda el joven.

Tras esa salida y al llegar a su casa, lloró “de agradecimiento”, pues no pensó que iba a tener “un impacto en la gente, no tan al instante. También lloré porque le había cumplido la promesa a Duke”. Indicó a Milenio.

Un husky siberiano era su mascota, se llamaba Duke, el joven de 25 años cuenta que él le enseñó a amar no solo a los animales, “sino a todas las personas, ya que cuando salíamos juntos a pasear los vagabundos se le acercaban y él jugaba con ellos, también con los perritos de la calle. Ahí entendí que el amor debe ser para todos por igual”.

Zadrigman ha salvado alrededor de 60 animalitos, entre gatos y perros y ha participado en campañas de concientización en escuelas, él señala que rescata a animales en situación de calle, a animales atropellados a quienes lleva al veterinario a operar y tras su recuperación lo dan en adopción.

El joven indica que busca que los niños lo vean como alguien a quien imitar, “porque es lo que normalmente me dicen: que quieren ser superhéroes para ayudar a los animales. Trato de sembrar ese amor en ellos para que crezcan con la idea de amar, cuidar y respetar a los animales”.

Los gastos y las críticas lo han llevado a considerar dejar la labor que no le ha resultado fácil, pero señala que recuerda que no lo hace por él sino por su mascota y todos los animales fallecidos, eso le da fuerza a continuar, “Es mi meta de vida” dice.

"Lo despedí en la playa, en el lugar que tanto amaba, con una corrida, porque siempre nos la pasábamos corriendo, le di un beso la frente y luego le dije la frase: ‘Así como estás corriendo ahorita, así vas a correr más tarde en el cielo, pero ahora sin mí, y allá vas a estar mejor, no vas a estar sufriendo’"., así recuerda Zadrigman el último día que pasó con su mejor amigo Duke.

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