No se conoce una cifra oficial sobre el daño que provoca el contrabando en Bolivia; sin embargo, en solo una semana la Aduana llegó a decomisar bebidas por un valor 371.000 bolivianos. El impacto de esta actividad ilegal daña la industria boliviana y afecta a miles de empleos.

Producir un vino en Tarija es un proceso que puede demorar hasta cinco años, tomando en cuenta desde la siembra de la uva hasta el envasado. Un tannat puede llegar a costa 70 bolivianos y, además de competir con otras bodegas, deben hacerle frente al contrabando, especialmente de Argentina donde la incertidumbre por la economía es aprovechada por quienes internan a Bolivia productos del vecino país de forma ilegal.

Los vinos y gaseosas que a diario decomisa la Aduana especialmente en la frontera con Argentina son apenas la punta del iceberg de un negocio ilegal que parece no tener fin en nuestro país.

Mira aquí este informe especial sobre el contrabando al sur de Bolivia:

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