Santa Cruz es la locomotora del país, es la punta de la lanza de la reactivación económica, es progreso, es naturaleza y también modernidad.
Santa Cruz también es diversa.

NORTE INTEGRADO

El norte integrado es sinónimo de producción, su fertilidad es atribuida a la humedad de su tierra ubicada entre los ríos Piraí y Guapay. Aquí se cultiva el grano de oro, la soya.

“Los dos ríos nos ayudan a cosechar dos veces”, señala Eliazer Orellano, productor soyero.

El norte integrado alberga a la segunda ciudad más grande del departamento: Montero.

“Producimos 11 millones de toneladas de azúcar, generamos 15 mil empleos directos y 80 mil indirectos”, señala el productor cañero Alcides Córdova.

En esta zona también está Warnes, que tiene dos parques industriales y el aeropuerto más grande del país. Entre tanto, Portachuelo destaca por su producción gastronómica; San Carlos por su religiosidad y la devoción al Divino Niño; y Buena Vista, por sus lugares turísticos.

GUARAYOS

El nombre de Guarayos remite a las melodías de la orquesta Urubichá. Waldo Papu, rector del instituto de formación artística señala que la música es parte de la esencia del guarayo, tanto para interpretar la música como para elaborar los instrumentos.

Guarayos también tiene saber a piña, olor a la palmera de cusi y su silueta está tallada en madera.

“Mi abuela y mi madre se dedicaban a la cosecha del cusi y la extracción del aceite que sirve como medicina y para el cabello. Ahora yo mantengo a mis hijos con esta actividad y ellos ya la están aprendiendo”, señala María Cuñampuari.

CHIQUITANIA

LA Chiquitania es la cuna de la cruceñidad. Cuenta la historia que cuando los jesuitas llegaron, empezaron a tocar violines para atraer a los nativos. Más de 300 años después, la herencia jesuítica persiste en la música, los tallados y la religiosidad de su gente, señala Ángel Calixto director artístico musical. Pero la Chiquitania también es sinónimo de ganadería, cultura y gastronomía en San Javier, Concepción, San José, Santiago y los otros pueblos con herencia misional jesuítica.

CHACO

Al sur del departamento, se funden la cultura guaraní. El Chaco cruceño vive al ritmo de Rosita Pochi y de la chacarera. “El hombre chaqueño es trabajador y hace producir esta tierra en la que reina el calor y pese a las duras temporadas de sequía”, dice Juan Pablo Rivera, concejal del municipio de Cabezas.

Entre tanto, el historiador José Luis Barroso destaca que Camiri fue declarada la capital petrolera del país y que actualmente se tiene la esperanza de que las nuevas exploraciones permitan generar más recursos hidrocarburíferos desde Camiri para el país.

VALLES

Y para cerrar este recorrido, Unitel llegó hasta los valles cruceños, una región con identidad propia, caracterizada por su producción agrícola, su cultura y sus comidas y bebidas. Vallegrande es la cara de la región, con su producción, su cultura y su carnaval, fruto de la simbiosis cultural de lo español, lo guaraní y lo quechua. “Hay una gran residencia de vallegrandinos en la capital cruceña cuyos hijos son aún más vallegrandinos que los que vivimos aquí”, afirma Mariano Rojas, poblador vallegrandino.

En esta zona, Samaipata es el descanso en las alturas que atrae a miles de turistas y que da cobijo a personas de 36 países del mundo que se enamoraron de su clima y sus paisajes y se quedaron a vivir.

Y en Comarapa, se cosecha la mejor frutilla del país. “La fertilidad y la variedad es la riqueza de los valles para Santa Cruz y el país”, dice Edgar Lora, nacido en Comarapa.

CIUDAD

Cerramos este circuito en la capital cruceña, Santa Cruz de la Sierra, fundada cerca de San José de Chiquitos y trasladada a tierras del Gran Cacique Grigotá, a orillas del Piraí. Santa Cruz es símbolo de pujanza y de emprendimiento. Es cultura y tradición; es una ciudad que en que conviven taperas y casonas de antaño con modernos edificios. En su radio urbano alberga una laguna natural, El Arenal, un zoológico, un jardín botánico, lomas de arena y avenidas que en septiembre son pinturas con tajibos en flor.

Eso es Santa Cruz, tierra alegre, de gente altiva y hospitalaria, pero sobre todo, orgullosa y amante de su tierra.


Comentarios