A inicios de octubre, en Santa Cruz, una adolescente de 17 años mató a su pareja con una tijera. En septiembre, en La Paz, Matusalén Mansilla, un sujeto que había estado en un centro de rehabilitación de menores desde los 16 años, por asesinato, volvió a reincidir siendo mayor de edad, descuartizó a una joven. Con el antecedente de estos casos nos preguntamos ¿es posible rehabilitar y reinsertar a la sociedad a adolescentes que comenten delitos graves o crímenes?

Esteban (nombre ficticio para proteger su identidad) tiene 22 años. Lleva una vida normal, tiene su pareja y ha logrado emprender su propio negocio. Sin embargo, cuando era un adolescente, cometió un crimen.

Como establece la ley boliviana, al ser menor de edad, Esteban recibió una quinta parte de la pena que corresponde por ese delito fue sentenciado a cuatro años de cárcel, los cuales cumplió en el Centro de Rehabilitación Nueva Vida Santa Cruz, (Cenvicruz).

Esteban cuenta que mató a una persona accidentalmente. Ahora tiene 22 años, su pareja y un negocio. En 2015 en una pelea de pandillas disparó un arma un tiro fue a dar a un micro y mató a un pasajero. Pasó cuatro años en Cenvicruz donde aprendió carpintería y ahora se gana la vida trabajando. Luego de salir, en el centro de orientación de Cenvicruz, que les hace seguimiento para su reinserción, él solicitó encontrarse con la viuda de la víctima.

“Me sentía mal, que después de cumplir mi sentencia salga y que todo quede como si nada. Me reuní con ella y le pedí perdón de corazón. Sé que él hombre tenía hijos, su esposa me dijo que había visto un cambio en mí, que veía mi arrepentimiento y me perdonó. Yo le he dicho, que Dios es grande y me va a abrir las puertas para que me vaya bien y poder ayudarle en algo, porque sé que por mi responsabilidad no tienen al sustento de su hogar. Quiero reponer en algo el daño que causé. Cuando estuve frente a ella le pedí perdón y ella me dijo "ya, está bien" y fue como si me hubiese quitado un peso de encima", señaló.

Esteban es uno de los 1.518 adolescentes que han pasado por Cenvicruz entre 2014 y 2021, él recuerda que en este centro aprendió carpintería.

Cenvicruz, que está en el municipio de El Torno, es considerado un centro de referencia para rehabilitación de menores, entre 16 y antes de que cumplan 18 años. La Gobernación cruceña destina anualmente Bs 16 millones para financiar la educación, atención psicológica y terapias ocupacionales de los internos.

En La Paz, el centro de reinserción social Qalahuma, ubicado en Viacha, funciona con un sistema similar de educación y terapias ocupacionales. Mientras que Cochabamba, tiene al centro de rehabilitación Cometa en Quillacollo. Estos centros tienen por finalidad la reinserción de los adolescentes en conflicto con la ley, para evitar que vayan a las cárceles públicas. No están exentos de problemáticas como hacinamiento, retardación de justicia y la reincidencia de los internos que salen en libertad.

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