Familiares, amigos y colegas de trabajo le dieron el último adiós a Edith Huanca, quien murió a manos de su pareja con martillazos y puñaladas. El entierro fue este martes en el Cementerio General de La Paz. Los padres de la víctima le pidieron al feminicida confeso, Roberto Roque, que se entregue a la justicia.

 "Pido el esclarecimiento y entrega inmediata del agresor de mi hija, que la ha flagelado", dijo el papá de Edith. La víctima tenía 26 años y se convierte en la décima mujer asesinada a manos de su pareja en el departamento paceño.

Acompañaron a la familia a despedir los restos de la joven más de un centenar de personas. Un grupo de ellos pidieron justicia con pancartas. Recordaron a Edith como una joven alegre, que trabajaba como profesora de baile para pagarse sus estudios.


Roque, ahora prófugo, dejó una carta en la que confiesa el hecho en la que pide que no se le diga a su hijo, de seis años, quien era el responsable de la muerte de su mamá.

"Cuando se ama no se hace daño. Si de verdad amaba a mi hija no debía hacerlo de esta forma. No ha pensado que tenían un hijo", expresó la mamá de la víctima.

La Policía ya está desplazada por algunos municipios alejados de la urbe paceña y han colocado sus fotos en las fronteras para dar con su paradero.

Comentarios