El mayor Fernando Guarachi, jefe de la División de Corrupción Pública, afirmó que ante la denuncia de personas llegaron hasta el juzgado para evidenciar que un juez se encontraba llevando a cabo una audiencia cautelar en estado de ebriedad, donde al constatarse del hecho, realizaron una requisa donde hallaron dos botellas de wisky y una de cerveza, el juez Ramiro Quenta se habría negado a que le realicen el test de alcoholemia, pero fue enviado a la cárcel por haber tenido antecedentes por el mismo delito.

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