El participante Fabricio Guerra, llegó desde Sucre, la tierra del ají y enfrentó al jurado con unos medallones de lomo con puré de papa, verduras salteadas y una  salsa de reducción de vino. Seguro de su trabajo, comentó que el gusto por la cocina lo heredó de su papá y recuerda que lo primero que cocinó fue un huevo.

Mientras Fabricio conversaba con el jurado, comenzó  a sentir la presión de los jueces cuando Marcos le preguntó si estaba seguro del punto medio de su carne. 

El tiempo de la degustación terminó y Marcos elogió la carne y el  puré de Fabricio, que a criterio del chef le hicieron recuerdo a una preparación de su abuela. El participante reflejó su alegría al recibir este comentario, pero otro fue su rostro cuando Marko Bonifaz le dijo que le daba un no a su preparación. 

Mirá aquí la devolución de Fabricio: 

“Te pregunté si este plato lo sentías suficiente para MasterChef… Fabricio yo creo que no  y yo lamentablemente te voy a tener que decir un no”. dijo Marko. 

Con esta devolución las lágrimas de Fabricio comenzaron a caer, pero llegó el turno de Coral y Fabricio no pudo con la observación de la chef quien le hizo notar que la salsa no era una salsa. “Cae del cielo salsa”, dijo Coral al levantar la preparación que se había solidificado y por tanto no cayó.

La chef reconoció que a los participantes les falta experiencia pero que le otorgaba su voto de confianza porque estaba segura de que podía hacer un buen trabajo si lo preparaban. 

“Sé que si te encaminamos podemos tener un MasterChef pero si me defraudas en una te las ves conmigo”, le dijo Coral a Fabricio, quien se derrumbó en lágrimas (esta vez de felicidad) al recibir su delantal. 

Comentarios