Los talibanes han vuelto al poder a Afganistán después de 20 años y quieren reafirmar su autoridad por todos los medios a su alcance, incluida la bandera.

Desde que entraron en Kabul el 15 de agosto, tras una ofensiva militar sorprendentemente rápida y exitosa, los islamistas impusieron su bandera en todos los edificios oficiales, las comisarías y las instalaciones militares.

También han sido acusados de haber castigado a las personas que ondeaban la bandera nacional negra, roja y verde aunque no ha habido ninguna directriz al respecto por parte del movimiento islamista.

El domingo en Kabul varios vendedores proponían en sus comercios la bandera de los talibanes, blanca, con una inscripción religiosa escrita en negro y con el nombre de su régimen: Emirato islámico de Afganistán.

"Nuestro objetivo es difundir la bandera del emirato islámico en todo Afganistán", declaró Ahmad Shakib, uno de los vendedores, sin querer decir si él era partidario de los islamistas o no.

La visión de los talibanes, encaramados en sus vehículos y ondeando su estandarte, ha aterrorizado a los afganos en estas últimas semanas, conforme avanzaban por diferentes provincias y ciudades rumbo a Kabul.

En cuanto tomaban el control de una nueva región uno de sus primeros gestos era reemplazar la bandera nacional por la suya. 

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